It happen
Sucede que la experiencia es siempre vista positivamente como algo que te hace crecer. Pero qué pasa cuando aquello que te hace crecer también te endurece?. He sido consciente de todo lo que he aprendido a lo largo de este tiempo pero también he sido dañada, un daño que nunca creí que tendría. Siempre pensé que la esperanza de encontrar algo mejor nunca terminaría. Hasta que llegas al punto en que no quieres más, no quieres sufrir al punto en que lo hiciste antes. No importa lo mucho o poco que hayas entregado, sufriste, quizás uno no siempre lo demuestra. Y qué te causa esto? qué pasa cuando existe la opción de florecer de nuevo?. Resulta que estas tan desencantado que no sirven las mínimas esperanzas, resulta que el daño que alguien te causo, aunque éste ni si quiera haya sido intencional, termina alejándote de tus posibles opciones, alejándote de vivir la vida sin miedo a nada, tal como lo hiciste alguna vez. Resulta que lo que te sucedió te condiciona. Y no importa cuanto sientas por alguien, el miedo, ese miedo que te da solo al pensar que lo que tienes podría no resultar y salir herido de nuevo, te paraliza, siemplemente no haces nada, nada por todo lo que sientes, no luchas y te conformas. Pensando en que algún día de estos dejarás de sentir tan fuertemente como lo haces ahora, tratando de dejar todo atrás, perdiéndote de todo lo que podría ser. Negando tus emociones y quizás sufriendo tanto como lo hubieras hecho en caso de que nada hubiese funcionado. Y qué hacer para que no te suceda esto?. Tal vez si fueramos más valientes, demostráramos lo que sentimos sin esperar nada a cambio, las cosas serían un poco diferentes. Al menos así sabríamos que lo dimos todo y no hubiéramos podido hacer más para que las cosas si salieran como lo queremos. Al menos así no quedaríamos pensando que hubiese sucedido y tal vez no estaría escribiendo esto.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario